Las tarjetas Oro y Platinum pierden brillo

Las tarjetas de credito con sello Oro y Platinum, dirigidas a un mercado muy exclusivo, ya no tienen la misma demanda de hace unos años. Las entidades financieras y las firmas como Visa, MasterCard y American Express, están a la cacería de consumidores con menos ingresos aunque poco “riesgosos”.

Pero este desvío de intereses por parte de los promotores de tarjetas de credito tiene su razón de ser: al parecer esos grandes clientes de estas exclusivas tarjetas están manifestando problemas al momento de pagar su factura.

Esta podría mencionarse como una de las consecuencias más visibles de la crisis de las hipotecas que tuvo lugar el último trimestre del año en Estados Unidos, desmantelando una crisis en los mercados financieros mundiales. El consumo, por supuesto, fue uno de los más afectados.

Lo del descenso de las tarjetas de credito Oro y Platinum ha sido tema de preocupación y discusión por parte de los mayores emisores de tarjetas en Estados Unidos: Citigroup y J.P. Morgan Chase & Co., que han visto como merman los consumos por parte de esos clientes tan prestigiosos.

Pero esta incertidumbre se intensificó más aún cuando American Express admitió que los atrasos en los pagos de las tarjetas de crédito habían experimentado un “aumento súbito”. Esto generó polémica por parte del resto de las firmas y algunos analistas que consideraron el anuncio como un “mal augurio” dada la buena imagen que tiene esta compañía en cuanto a la estabilidad.

Es así, como las firmas de tarjetas de crédito han salido a la cacería de clientes que son considerados más riesgosos, pero que en masa representan mayores ganancias para estas compañías, pues se trata de personas que tienden a elevar su nivel de consumo cuando tienen una tarjeta de credito en sus manos.

No obstante, las entidades financieras saben y están muy conscientes del riesgo que esto representa, ya que se trata de personas que tienen un sueldo medio, con varios compromisos económicos de peso como la hipoteca, y que podrían un día desistir del pago de la tarjeta, a cambio de no perder su vivienda.

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