Balón de oxígeno para los clientes de tarjetas de crédito en Gran Bretaña
Las compañías de tarjetas de crédito de las islas han decidido flexibilizar las condiciones para que sus clientes puedan hacer frente a sus deudas. Los directivos de las entidades y miembros del gobierno británico han decidido que las tasas de interés que tienen las mismas son difícilmente soportables por los consumidores por lo cual han decidido arbitrar medidas para que los clientes agobiados por las deudas tengan mayores facilidades, que pasan por no encarecer tanto el crédito, para que los usuarios de tarjetas de crédito puedan reorganizar su economía.
Una de las medidas inmediatas que se ha tomado es una moratoria de 30 días para aquellos cliente con problemas y que estén utilizando los servicios de alguna empresa de asesoramiento para refinanciar sus deudas. En caso de que los clientes muestren “progresos demostrables” en la devolución de lo adeudado contarían con 30 días más para devolver lo que les fue prestado.
Otra de las posibilidades que se ha puesto sobre la mesa es un nuevo baremo sobre el riesgo crediticio de los titulares de las tarjetas de crédito para evitar, como pasaba hasta ahora, que aquellos clientes con mayor riesgo (crediticio) eran penalizados con mayores tasas de interés. Esta última medida estaba siendo pedida a gritos por fuentes de gobierno británico debido a que estaba provocando que hubiese clientes que sufrían incrementos en el interés de hasta 10 puntos porcentuales. Según el Gobierno británico esta ha sido la causa que de la situación que se vive actualmente.
Esta iniciativa es posible que en fechas próximas se traslade a otros países de la zona euro, quizás inclusive a España aunque la situación que vivimos en el solar patrio quizás difiera bastante de la del Reino Unido, por lo cual es muy poco probable que se produzca un efecto dominó. El principal problema que se está dando ahora en España y que de la macroeconomía ha saltado a la economía real y por tanto afecta a los ciudadanos, es precisamente la restricción de crédito. El mercado financiero español tiene sólidas bases y tiene unos niveles de morosidad bastante bajos ya que los mecanismos de control que se utilizan para evaluar el riesgo son bastante rígidos y se encuentran infinitamente bien pensados. Quizás el mercado anglosajón, de uno y otro lado del Atlántico, peque de excesiva liberalidad a la hora de posibilitar líneas de crédito.



